Hoy traigo otra receta marroquí de Fatiha, pero no de la misma de mis recetas de tajines. No es de extrañar, pues se trata de un nombre árabe muy común. Durante mi estancia en Marruecos, me fascinó cómo de la triada de especias que más suelen usar (paprika, jengibre y cúrcuma), se pueden crear tanta variedad de platos estupendos, más allá de los comúnmente conocidos tajines y cuscuses. Además, si bien en Marruecos se comen muchos carbohidratos en infinidad de recetas de panes y dulces, la dieta es muy variada en cuanto a verduras y hortalizas. Esta receta de kefta con verduras queda estupenda tanto con cuscús como con arroz o simplemente pan. Conviene tener en cuenta que la kefta, si bien es similar en cuanto a forma a la albóndiga, difiere en textura y tamaño. A diferencia de esta última, no se mezcla con huevo y miga de pan, por lo que la consistencia no es tan tierna, y el tamaño es menor. La textura es más seca por lo que conviene cocinarla lo menos posible. ¡Allá vamos!
Ingredientes para dos personas:
- 500 gr de carne picada. Yo suelo emplear 350 de ternera y 150 de cerdo.
- 1/2 pimiento rojo.
- 1/2 pimiento verde.
- 1/2 calabacín.
- 2 dientes de ajo.
- 1 zanahoria grande.
- 1 cucharadita de paprika o pimentón dulce.
- 1 cuchararita de jengibre en polvo.
- 1 cucharadita de cúrcuma.
- Un pequeño manojo de perejil.
- Aceite de oliva.
- Pimienta.
- Sal.
Sofreímos en una cazuela con un chorro de aceite de oliva la cebolla y el ajo cortados en brunoise. Dejamos pochar a fuego medio e incorporamos los pimientos y la zanahoria cortados también en brunoise. A los 5 minutos, añadimos el calabacín cortado de la misma manera y salpimentamos. Dejamos el sofrito unos 5 minutos más al fuego y añadimos las especias. Removemos bien y dejamos que se cocine unos 10 minutos.
Una vez pochada la verdura, añadimos un vaso de agua caliente y el puñado de perejil picado y dejamos unos 25 minutos a fuego lento. Mientras tanto, aprovechamos para preparar las keftas con la carne picada previamente salpimentada.
Pasados los 25 minutos, añadimos las keftas, tapamos la cazuela y dejamos que la carne se cocine junto a la verdura un par de minutos con el fuego residual. Si la salsa está muy líquida, se puede dejar que reduzca un par de minutos, con la cazuela destapada y a fuego fuerte. No obstante, es necesario sacar las keftas previamente para que no se sequen.
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