El plato de hoy es súper sencillo pero delicioso. Es una receta que saqué hace años de un programa sobre cocina de las nonnas italianas. ¿Acaso puede haber mayor fuente de sabiduría culinaria en Italia? Se puede preparar como plato único, como guarnición o como acompañamiento de otros platos, por ejemplo, para hacer una ensalada de pasta templada (en este caso se le pueden añadir unas bolitas de mozzarella o un poco de pecorino rallado) o para acompañar sémola de trigo.
Ingredientes para dos personas:
- 1 diente de ajo
- Un chorrito de AOVE
- 100 gr de guanciale
- 400 gr de tomate cherry
- 1 calabacín troceado con piel
Para empezar, hay que sofreir el diente de ajo entero y sin pelar en una sarten con un chorrito de AOVE para que coja sabor. Hay que tener mucho cuidado en que no se queme y amargue el plato. Añadir el guanciale cortado en pequeños trozos y dejar que se dore bien y que suelte la grasa.
Posteriormente hay que añadir el calabacín cortado en pequeños trozos y dejar cocinar a fuego medio hasta que se poche, unos 10 minutos. Finalmente añadir los tomates cherry enteros y dejar cocinando otros 10 minutos con la sarten tapada, hasta que estén bien pochados y quede una salsa melosa en la sarten. Servir calientes.
Añadir comentario
Comentarios